Cumplir dieciocho años tiene algo especial.
Es la mayoría de edad. El momento en el que una etapa termina para dar paso a otra nueva.
Al acercarse este aniversario, miramos atrás para recordar todo lo vivido desde que fundamos Nasei, pero también hacia delante, pensando en todo lo que todavía está por venir.
Fue entonces cuando volvimos a pensar en Brilla.
Este nombre nació el verano pasado, durante el lanzamiento de nuestro Aceite Corporal Iluminador Gardenia y Lima. Así titulamos la editorial que acompañaba su presentación porque queríamos transmitir una idea muy concreta: el aceite no estaba pensado para crear un brillo artificial ni un efecto filtro, sino para realzar de forma sutil la luz natural de cada piel.
Formulado con partículas minerales doradas, ilumina sin ocultar. Acompaña la piel, respetando su propia belleza.
Con el paso de los meses sentimos que Brilla había dejado de ser solo el título de una editorial. Se había convertido en un mensaje.
Por eso, al pensar cómo celebrar los 18 años de Nasei, nos pareció bonito transformar el sol que acompañó aquella colección en una joya. Una pieza capaz de acompañar durante años y conservar ese mismo significado.
Para darle forma quisimos contar con alguien que compartiera nuestra manera de entender la creación: el respeto por el tiempo, el valor del trabajo artesanal y la belleza de las cosas hechas con intención.
Así comenzó nuestra colaboración con Laia Varela.
«Siempre me ha gustado enseñar»
Antes de dedicarse a la joyería, Laia era maestra.
"Siempre me ha gustado enseñar y creo que esa parte sigue muy presente en mi trabajo. Pero no me veía siendo profesora toda la vida."
En 2012 decidió estudiar joyería. Al terminar, realizó tres meses de prácticas en París y tomó una decisión que cambiaría su camino.
"Pensé que siempre tendría tiempo de volver a la enseñanza. Era el momento de intentarlo."
Hoy continúa creando cada una de sus colecciones de manera artesanal, en pequeñas producciones y siempre inspiradas por aquello que la emociona en cada momento.
"Diría que mi trabajo es sencillo, elegante y creativo, hecho con mucho amor. Cada colección nace de algo que me inspira profundamente. Nunca elijo un tema al azar. Puede ser un artista, un edificio, un viaje o una tradición. También me gusta que cada colección cuente una historia y que quien lleve una pieza descubra algo que quizá no conocía."
Cuando una idea encuentra la pieza adecuada
Cuando le propusimos transformar el símbolo de Nasei en una joya, la respuesta fue inmediata.
"La verdad es que no lo dudé ni un momento."
La colaboración llegó en el momento justo.
Por un lado, Laia ya conocía Nasei desde hacía años como clienta. Por otro, acababa de proponerse volver a colaborar con otros proyectos creativos.
"Y entonces aparecisteis vosotras. Fue como: «Qué bien, era el momento perfecto»."
Además, existe otra bonita coincidencia.
"El 18 es mi número favorito."
Desde el principio, el formato surgió de manera natural.
"Vosotras teníais muy claro tanto el nombre como el símbolo. Pensé enseguida en un colgante. Es una pieza que no depende de tallas y que puede convertirse en un pequeño amuleto. El símbolo ya era redondo, así que imaginé un medallón. En realidad, fue la propia idea la que me llevó a la pieza."
Primero la cera. Después el metal.
Aunque el resultado final está elaborado en plata de ley con un baño de oro de 18 quilates, la pieza comenzó de otra manera.
Desde el principio, Laia buscaba un acabado orgánico, alejado de líneas demasiado rígidas.
"Si hubiera trabajado directamente sobre el metal, habría perdido ese toque orgánico."
Por eso decidió modelar primero la pieza en cera.
La cera permite crear curvas suaves y un acabado mucho más natural.
"Probé incluso a grabar el símbolo directamente sobre la cera, pero no conseguíamos la precisión que buscábamos. Finalmente creé el medallón en cera y, una vez fundido en plata de ley, realizamos un grabado láser completamente fiel al símbolo de Nasei."
Después llegó el baño de oro de 18 quilates, el último paso antes de dar vida a Brilla.
Solo veinte personas
Para Laia, una edición limitada no responde únicamente a una cuestión de exclusividad.
Tiene que ver con el significado.
"Para mí, una edición limitada es una de las cosas que puede hacer más especial una joya. Cuando sabes exactamente cuántas piezas existen, sientes que formas parte de algo. Me gusta pensar que cada Brilla es un pequeño amuleto compartido por solo veinte personas."
Trabajar en pequeñas producciones también forma parte de su manera de entender la joyería.
"Siempre trabajo con muy poco stock. Es una forma de seguir disfrutando del proceso y de que cada pieza conserve su valor."
Una colaboración que nació de la confianza
Laia llegó a Nasei buscando cosmética formulada cerca de casa y elaborada de la forma más natural posible.
"Me transmitía mucha confianza saber que detrás había dos hermanas que llevaban tantos años trabajando juntas."
Pero hubo algo más.
"Vuestra imagen, el diseño y el packaging siempre me llamaron mucho la atención. Creo que fue un conjunto de sensaciones lo que me hizo empezar como clienta. Por eso, cuando surgió la posibilidad de colaborar, no tuve ninguna duda."
La luz que permanece
Al preguntarle qué le gustaría que sintiera quien lleve Brilla dentro de unos años, Laia no habla del oro ni de la plata.
Habla de algo mucho más profundo.
"Me gustaría que nunca dejara de brillar. Y que, cuando lleguen momentos de oscuridad, recuerde que volverá a brillar."
Después añade unas palabras que resumen el sentido de esta colaboración.
"Ojalá, en esos momentos, se lleve la mano al collar, lo acaricie y encuentre en él un pequeño recordatorio. Que ese pensamiento tenga una presencia física."
Quizá esa sea también la mejor manera de definir Brilla.
No solo como una joya, sino como un símbolo. Un recordatorio de cuidar quiénes somos, de confiar en nuestra propia luz y de recordar que, incluso en los momentos más difíciles, siempre podemos volver a brillar.