Aciertos y errores al usar ácido hialurónico

Aciertos y errores al usar ácido hialurónico - Nasei



 

Hidrata tu piel de forma real y eficaz

 

piel hidratada y confortable tras el uso del sérum

 

El ácido hialurónico es uno de los activos más conocidos en cosmética.

Está presente en innumerables sérums, cremas y tratamientos y se ha convertido casi en un imprescindible cuando hablamos de hidratación.

Sin embargo, que sea popular no significa que siempre se utilice bien. En cabina lo vemos muy a menudo: pieles que usan ácido hialurónico a diario… y aun así se sienten tirantes o deshidratadas.

La diferencia no suele estar en el producto, sino en cómo se integra dentro del ritual de cuidado.

textura acuosa de sérum hidratante aplicada sobre la piel

Qué puede hacer realmente el ácido hialurónico en tu piel

 

El ácido hialurónico es un humectante.

Su función no es aportar agua por sí mismo, sino atraerla y retenerla en la epidermis.

Cuando se utiliza correctamente, ayuda a:

 

  • Mantener la piel flexible y confortable.

  • Reducir la sensación de tirantez.

  • Mejorar la respuesta de la piel a los tratamientos posteriores.

Pero su eficacia real no depende solo de su presencia en la fórmula, sino de cuándo y cómo se aplica.

 

 

El consejo de experta que marca la diferencia: la piel húmeda

 

 

uso del sérum hidratante después del tónico facial

 

Una de las recomendaciones más repetidas, y también más ignoradas, es aplicar el ácido hialurónico sobre la piel ligeramente húmeda.

¿Por qué insistimos tanto en esto? Porque el ácido hialurónico necesita agua disponible para funcionar.

Aplicarlo después del tónico tras la limpieza permite que capte esa humedad y la mantenga durante horas en la epidermis.

Cuando se aplica sobre piel seca, especialmente en ambientes secos o con calefacción, puede ocurrir justo lo contrario de lo que buscamos: el ácido hialurónico puede atraer agua desde capas más profundas de la propia piel, aumentando la sensación de tirantez en lugar de aliviarla.

En otras palabras: reseca.

 

 

Errores comunes al usar ácido hialurónico

 

Aplicarlo sobre piel completamente seca

En estas condiciones, el ácido hialurónico puede atraer agua desde capas internas de la piel, generando deshidratación superficial y una mayor sensación de tirantez.

 

No sellar la hidratación

El ácido hialurónico no es oclusivo.

Necesita un gesto posterior en forma de sérum oleoso y una crema que ayude a mantener esa hidratación en la piel y a prevenir la pérdida de agua.

 

Esperar un efecto inmediato y visible

La hidratación real no siempre se nota al instante.

Sobre todo cuando está creado a base de ingredientes naturales y extractos vegetales. 

Se percibe con el uso continuado, en una piel más estable, más confortable y con mejor capacidad de respuesta. Es lo que nos diferencia de lo sintético.

 

“Porque hidratar hoy es cuidar cómo se verá tu piel mañana.”

 

gota de sérum acuoso hidratante extendiéndose sobre la piel


Verdades y mitos alrededor del ácido hialurónico

textura acuosa de sérum hidratante aplicada sobre la piel

“Cuanto más espesa la textura, más hidrata”

No necesariamente.

Muchas fórmulas recurren a espesantes para generar una sensación inmediata de gel que aporte cuerpo, pero esto no siempre se traduce en una hidratación más eficaz.

En algunos casos, estos agentes pueden dejar residuo, formar pequeñas “bolitas” o dificultar la correcta absorción de los productos posteriores. Y esto se nota mucho cuando quieres maquillarte y que la base quede uniforme.

Las fórmulas acuosas bien formuladas suelen integrarse mejor en la piel y facilitar una hidratación funcional.

 

“Hidrata por sí solo”

La respuesta es no.

El ácido hialurónico necesita integrarse dentro de un ritual completo para funcionar correctamente.

Aplicarlo tras el tónico y acompañarlo después con un sérum y una crema permite mantener la hidratación en la piel y evitar su pérdida.

En líneas más abajo encontrarás, de forma clara y sencilla, un esquema de uso basado en nuestro Método Equilibrio Nasei, pensado para integrarlo cómodamente en tu ritual diario de mañana y noche.

 

“Todas las pieles lo absorben igual”

Una piel que se exfolia poco, tendrá bastante acumulación de células muertas.

También hay casos de rostros que tienen el pH desequilibrado y esto puede absorber peor cualquier activo hidratante.

Y sobre todo y muy importante, si a tu piel le faltan lípidos naturales, es decir, grasa, poca sensación de piel jugosa sentirás si no le añades un buen suero en aceite o simplemente los evitas por miedo a los brillos.

Palabra de esteticista.


 

 

La exfoliación también influye en la hidratación

gesto de hidratación facial con sérum acuoso

Una exfoliación suave y periódica ayuda a eliminar células muertas y mejora la capacidad de la piel para absorber los tratamientos hidratantes.

No se trata de exfoliar más, sino de hacerlo bien.

Como orientación general:

  • Una exfoliación física suave, una vez al mes. Nos referimos a los exfoliantes con gránulos: de jojoba, de cáscara de frutos, de oliva...

  • Una exfoliación química con AHAs y/o BHAs, una o dos veces al mes, según el estado de la piel. Aquí los reconocerás por ácidos como salicílico, málico, láctico, mandélico, glicólico…

Una piel limpia y renovada recibe mejor el agua y responde mejor al ácido hialurónico.

 

 

Desde cabina y desde la formulación

detalle de la textura acuosa del sérum hidratante facial

Después de más de veinte años trabajando con la piel, hay algo claro: la hidratación no se impone, se construye.

Por eso insistimos en:

  • Piel ligeramente húmeda.

  • Texturas acuosas que la piel reconoce.

  • Rituales que no saturan, sino que acompañan.

 

Desde la formulación buscamos lo mismo: crear productos que no fuerzan a la piel, sino que trabajan con ella, respetando sus tiempos y su manera natural de absorber y retener el agua.

 

 

Método Equilibrio Nasei · Hidratación con criterio

 

mujer aplicando el sérum hidratante en su rostro

 

Entender cómo funciona el ácido hialurónico es el primer paso. Integrarlo bien en la rutina diaria es lo que marca la diferencia.

En el Método Equilibrio Nasei, la hidratación se construye desde la base, respetando el orden y el momento en que la piel recibe mejor cada gesto.

 

1 · Limpiar

Una limpieza respetuosa elimina impurezas sin alterar la barrera cutánea, ya sea con nuestra leche limpiadora o el bálsamo limpiador.

 

2 · Equilibrar e hidratar

El tónico prepara la piel y aporta la humedad necesaria. El floral o el calmante a base de hidrolatos de plantas medicinales te encantarán.

Con la piel aún ligeramente húmeda, se aplica el sérum acuoso. Aquí entra en juego nuestro nuevo lanzamiento: el sérum hidratante de granada, rosa y azahar.

 

3 · Nutrir

Se incorporan los tratamientos específicos según el estado real de la piel.

Nutritivo, antiox o calmante, nuestros serums oleosos en aceite.

 

4 · Sellar

El ritual se completa con una crema que ayude a mantener la hidratación por horas.

Si te gusta las cremas faciales que mantienen tu piel estable durante todo el día, nuestro best-seller de rosa, geranio y lavanda te enamorará. 

En cambio si lo que quieres un extra de luminosidad, la de vitamina C, naranja y palmarosa será tu mayor acierto.

 

textura y tarro de crema nutritiva de vitamina C

 

No se trata de aplicar más productos, sino de respetar el equilibrio y el sentido de cada paso.

 

 

Cambiar el enfoque a la hora de cuidar el rostro

 

Hidratar la piel no es aplicar más producto, es entender cómo recibe lo que le damos.

Cuando el ácido hialurónico se integra en un ritual equilibrado y sostenido en el tiempo, la hidratación deja de ser un efecto puntual y se convierte en un estado.

Hidratación profunda que perdura en el tiempo.

Porque cuando la hidratación funciona, no necesita hacerse notar. Se siente.

 

 

Y además, aprovecho estas líneas para añadir una bonita noticia: nada más lanzar el nuevo sérum hidratante de granada, rosa y azahar, nos han premiado en los 2026 UNIVERSAL BEAUTY AWARDS como sérum finalista. Estos premios se anunciarán el próximo 1 de febrero.

¡Estamos felices!

 

Texto de Lorena Aviñón
Fotografía y modelo Rafaela Alves