Jazmín mientras descansas

flores de jazmín Jasminum grandiflorum bálsamo nocturno Nasei

 

Hay plantas que guardan lo mejor para cuando cae el día.

El jazmín es una de ellas.

Sus flores liberan la mayor concentración de compuestos aromáticos al ponerse el sol, cuando la temperatura baja y todo se detiene.

Al amanecer, con las primeras horas de calor, la fragancia se disipa. Por eso el momento importa.

Este gesto antiquísimo, casi ceremonial, no es un capricho de la planta, tiene una lógica botánica muy concreta. Y la piel, curiosamente, funciona igual.

 

tarro de balsamo reparador nocturno nasei

 

El organismo se regenera mientras duermes

Durante las horas de sueño el manto cutáneo activa sus mecanismos de reparación siguiendo los ritmos circadianos: regenera tejido, refuerza la barrera hidrolipídica y trabaja en la síntesis de colágeno.

 

Aplicación del bálsamo reparador nocturno de jazmín Nasei sobre la piel

 

El pico de renovación celular ocurre entre las doce de la noche y las cuatro de la madrugada.

Es el momento en que los activos bien formulados encuentran una piel más receptiva y dispuesta a recibir.

 

"El jazmín y la piel comparten algo esencial: los dos hacen su trabajo más profundo cuando todo está en silencio."

 

Una preciada y lujosa flor

El absoluto de jazmín es la forma más concentrada del extracto floral.

Obtenido mediante un proceso de extracción con disolvente de grado cosmético (el método estándar en perfumería de alta gama), ya que las flores del jazmín son demasiado delicadas como para soportar la destilación al vapor.

Con ese proceso, el calor del agua destruiría sus componentes más valiosos, entre ellos los ésteres de origen floral que son los que trabajan sobre la piel proporcionando una acción revitalizante y regeneradora, a la vez que mejoran la firmeza cutánea, la elasticidad y la luminosidad.

 

"En conjunto actúan como modulador neurocutáneo: reducen el estrés de la piel y crean el entorno óptimo para que la reparación nocturna ocurra."

 

 

flores de jazmín frescas

 

Creada por nosotras para nosotras

Cuando llegué a los 30, empecé a notar un cambio que no esperaba. Hoy, con 42, sigo siendo fiel a lo que formulé entonces.

Yo siempre había tenido la piel con bastante secreción sebácea de forma natural (lo que muchas llaman piel grasa, aunque yo no la denomino así, ya os contaré en próximos artículos) y de repente empecé a sentirla seca, tirante, incómoda.

Es un cambio más común de lo que parece alrededor de esa edad, cuando los niveles hormonales empiezan a ajustarse y la piel pierde parte de su capacidad para producir lípidos de forma natural.

Yo, que siempre he sido muy de aceites: me encanta aplicarme mucho, ponerme el pijama y echarme a dormir con la piel completamente nutrida.

Quería crear algo así para el rostro: un bálsamo muy untuoso, sensorial, de uso nocturno, que actuara mientras duermo y que me hiciera sentir la piel maravillosa al despertar.

Hice cincuenta pruebas hasta dar con la fórmula. Y lo conseguí.

 

textura bálsamo reparador nocturno absoluto de jazmín Nasei
tarrro de balsamo de jazmin nocturno nasei

El secreto del bálsamo reparador nocturno absoluto de jazmín

Formulado para pieles muy secas, apagadas o que necesitan una recuperación profunda, independientemente de la edad. Su textura sedosa y envolvente se funde con la piel al contacto.

Se aplica calentándola entre las palmas antes de extenderla.

Y deja una capa nutritiva que actúa durante toda la noche, como si de una mascarilla se tratara.

La clave está en el absoluto de jazmín, que acompañado de un estudiado cóctel de aceites vegetales como almendra, oliva, aguacate, germen de trigo y pepita de uva, y oleato de caléndula, forma una base botánica cuidadosamente seleccionada que nutre, protege y calma mientras duermes.

A la mañana siguiente, la piel se muestra más flexible, uniforme y luminosa. Y sobre todo muy suave.

 

Tarro de bálsamo reparador nocturno de jazmín Nasei con rama de flores blancas

Tarro abierto del bálsamo reparador nocturno absoluto de jazmín Nasei sobre fondo negro

Un cosmético estacional

Una última cosa: este bálsamo es muy sensible al calor.

Por encima de ciertas temperaturas, las grasas se cristalizan y la textura cambia por completo. No es un defecto, es química.

Nada de nevera, por favor, el frío tampoco le sienta bien.

 

Textura sedosa del bálsamo reparador nocturno de jazmín Nasei

Por eso tampoco lo fabricamos en verano: sin control de temperatura no hay fórmula estable.

Solo está disponible de octubre a mayo.

Cuando llega el calor, retiro el lote y no vuelvo a producir hasta otoño.

Como los buenos bombones.

 

 

Texto de Lorena Aviñón, co-fundadora de Nasei.
Fotografía de Rafela Alves para Nasei.