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El verano y tu piel

Aquí en el norte estamos disfrutando de unos agradables días, después de la ola de calor que nos pilló de imprevisto esta semana pasada.
Antes se notaban los veranos más frescos, pero con el cambio climático, sin entrar a debate, los últimos de esta decada se están presentando cada vez más calurosos y soleados.

En esta estación, generalmente la piel y el cabello se muestrán más secos y castigados, consecuencia del calor, la deshidratación, el sol, los aires acondicionados… y cuidarla en profundidad es la clave.Para ello considero dos puntos importantes: la protección y la regeneración post-solar.

De todos es sabido, y lo insisto hasta la saciedad, de que hay que protegerse mucho del sol de la manera más sensata que hay: evitar exponerse al sol entre las doce del mediodía y las cinco de la tarde, utilizando para ello la sombra, y usar protectores solares ecológicos con filtros físicos y vegetales.

Aún así, aunque vaya a la playa o piscina a primera hora de la mañana o última de la tarde, que en ambos horarios cuando el sol daña menos, acabo notando la piel muy seca y tirante, pero en esto también influye mucho el agua clorada.

El cloro castiga mucho la piel, por eso mi truco tras un chapuzón en la piscina, es aclararme directamente en la ducha que haya en el propio recinto, y sobre la piel húmeda, me aplico el aceite de caléndula y naranja de Såper en hombros, brazos y piernas.

Incluso me doy unas cuantas gotitas en rostro y cabello.

Se absorbe tan rápido, que al de unos minutos puedes incluso volver a aplicarte la crema solar, y aseguro de que la piel queda suave y nutrida de maravilla.

 

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En el mar la cosa cambia, como es remineralizante, los oligoelementos y minerales me proporcionan una sensación de bienestar física y mental indescriptible. Te diría que me encanta la sensación de que se seque el agua en la piel y notar el salitre sobre esta.

Es una exfoliación corporal totalmente natural e increible: masajeas un poco y voilá! Piel regenerada, suave, reparada…

Ya al llegar a casa y ducharme, utilizo unicamente jabón en pastilla vegetal (mis preferidos por ser los más suaves) después seco con la toalla y me embadurno bien con nuestro bálsamo nutritivo de mandarina y geranio.

Es el perfecto aftersun!

Pues nutre las capas más profundas de la epidermis gracias a su formulación con los aceites vegetales más puros. Este bálsamo es una verdadera cura para la piel; con aceite de zanahoria, rica en vitamina A, infusión oleosa de caléndula, de acción calmante y manteca de cacao y karité, entre otros muchos ingredientes hidratantes y reparadores, como lo es el aceite esencial de lavanda y el de geranio rosado.

Un bálsamo que se puede aplicar incluso en piel sensibles o irritadas por el sol.

 

balsamo nutritivo geranio mandarina

Una pequeña cantidad es suficiente; se funde en las manos y la piel lo absorbe perfectamente, porque al ser 100% natural y vegetal, lo reconoce como un auténtico alimento. Y además cuenta con un 92,4% de ingredientes de origen ecológico.

Sus ingredientes y receta, son clave para haber conseguido un producto tan sumamente regenerador.

Lo aplico por todo el cuerpo, incluido el rostro, y a veces lo dejo actuar como si fuera una mascarilla, durante toda la noche, y te aseguro al día siguiente despierto con aspecto luminosa y tersa.

Además su aroma dulce, floral y cítrico, es un regalo para los sentidos…

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