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un cuidado global y sano

Durante nuestros años en cabina fuímos asentando la teoría de que una piel sin tóxicos es una piel sana.

Suena a frase hecha, a moda del movimiento orgánico, pero en realidad es una verdad como un templo. Creemos que por el mero hecho de aplicarnos una crema ecológica o un serum vegetal, cualquier afección cutánea ya está resuelta, pero lejos de la realidad, para que un tratamiento cosmético o plan de belleza sea completo y eficiente, todo en su globalidad ha de reunir las mismas características. Hablamos de calidad.

Quiero decir, que de poco sirve usar un producto de tratamiento sano, si el resto que lo acompaña no lo es. Esto sucede en el paso inicial de la limpieza de la piel, lleves o no maquillaje, el rostro ha de lavarse cuidadosamente, sobre todo por la noche, para retirar los restos de sudor, células muertas, sebo, polución ambiental e incluso lo que nos hemos aplicado a la mañana, para que el tratamiento posterior sea absorbido por las células de manera eficiente.

Generalmente nos encontramos que en el paso de limpieza la piel es agredida sin tener conocimiento de ello; se emplean jabones muy alcalinos que alteran el ph o se abusan de limpiadores con alfahidroxiácidos como es el ácido glicólico porque produce un efecto muy luminoso y que cierra los poros opticamente (del tema poros hablaremos en un próximo post).

Después de alterar la epidermis con productos tan fuertes, nos olvidamos del maravilloso tónico, ese producto que tanto defendemos y tanto usamos, tanto en nuestra piel como en cabina. No hay nada más agradable que la bruma refrescante de un buen tónico elaborado con aguas de plantas y flores, como el tónico floral de Nasei, a base de hidrolato de lavanda, azahar, rosas, geranio y jara. Un cocktail de vitaminas y minerales que calma, rehidrata y equilibra el ph.

 

 

 

Recalcamos, hay que usar un buen tónico, libre de alcoholes y glicerinas, uno de verdad, no de esos que van cargados de agua y aromas que no sirven para nada, sino para dar esa falsa sensación de hidratación a la piel y dañar tu bolsillo.

Ojo! el agua micelar no es un tónico!!! y lo remarcamos porque no te imaginas la duda que genera este producto. Desde Nasei no lo recomendamos, por nuestra filosofía y experiencia, nos decantamos por limpiadores como la leche, los bálsamos, aceites vegetales o los jabones suaves. Además tras el uso de un agua micelar, habría que aclarar el rostro y tristemente, desconocemos el porqué, muchas marcas no lo indican. Todo producto limpiador ha de retirarse con agua. O acaso cuando te lavas el cabello te dejas puesto el champú?

Después de el paso de una limpieza bien hecha, llega la hidratación y/o nutrición con la aplicación del serum, crema o bálsamo nutritivo, aquí ya depende de cada piel.

 

 

 

En caso de duda, ofrecemos un servicio de diagnóstico de la piel que acabamos de introducir en Nasei, donde te guiaremos que rutina de belleza es la que precisas así como que productos usar. La publicidad engañosa o los espacios donde se vende cosmética en los cuales no hay una formación al profesional que te atiende, hacen mucho daño. Es importante que te pongas en buenas manos de cara al futuro de la salud de tu piel.

Y volviendo al tema anterior donde recalacamos la importancia de elegir buenos cosméticos en todos los pasos como es la limpieza, hidratación y nutrición, voy a ponerte un ejemplo para que me entiendas.

Imagina que has ido al mercado y has comprado verdura ecológica para hacer un buen caldo remineralizante y reconfortante para tu organismo: puerros, apio, zanahorias, cebolla… sal marina sin refinar, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, de primera prensada de cultivo ecológico, e incluso has filtrado el agua para que esta no tenga cal ni cloro. Suena bien, verdad? Le añadirías una pastilla de caldo concentrado de supermercado cargado de glutámato, aceite de palma y aromas sintéticos? No, verdad? pues a eso nos referimos.

 

 

 

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