Blog

Aceite capilar de coco y romero

Con tan solo tres ingredientes tan accesibles como es el aceite de oliva, el de coco y hojas de romero, obtenemos uno de los mejores aceites capilares que podemos llegar a probar.

Se trata de una receta sencilla, pero no por ello simple, pues hay que comenzar a elaborarla con al menos dos meses de antelación.

Para ello, en abril, elaboré primero un aceite infusionado en romero, o lo que es lo mismo, un oleato. Me gusta mucho trabajar con oleatos, porque en su tiempo de proceso, se liberan todas las propiedades de la planta medicinal escogida. Es diferente a mezclar un aceite base con aceites esenciales. Con el oleato infundes completamente el aceite…

Se pueden elaborar oleatos de caléndula, árnica, lavanda… en mi caso he elegido el romero porque su aroma me gusta mucho, además de que posee unas características únicas, como es el de estimular el riego sanguíneo, importante para nuestra salud y belleza.

 

 

romero_rama

 

 

oleato_romero.jpg

 

 

Realizar un oleato es bastante más sencillo de lo que parece; solo necesitas un tarro de vidrio, ramas de romero secas (o solo sus hojas si lo compras en un herbolario) y aceite de oliva virgen ecológico y que sea de primera prensada en frío. Este último ingrediente, el aceite, es importante que sea de gran calidad, pues hay muchísima diferencia, no solo a nivel de vitaminas y minerales, también en sus nutrientes, pero sobre todo en olor y textura. Quienes utilizamos a diario aceites vegetales, apreciamos mucho que estos sean realmente buenos.

Llenamos el tarro entero de hojas y/o ramas de romero secas, hasta que parezca que no cabe más, y lo rellenamos con aceite de oliva. Este se irá colando por los espacios libres, hasta completarlo y llegar hasta el borde. Después, se guarda en el fondo de un armario, donde no le llegue apenas luz. Yo lo tuve en el armario despensa del pasillo donde almaceno otros cuantos, y que rara vez abro, por lo que la entrada de luz es mínima.

Cada semana, por ejemplo los domingos, me acuerdo de darle la vuelta al tarro, y así en cuestion de varias semanas, ya he obtenido un aceite maravillosamente aromático e increíble.

Este mismo aceite lo puedes mezclar con sal marina o azucar de caña para realizarte un exfoliante corporal, o bien mezclado con unas gotitas de aceite esencial de canela y eucalipto, para obtener un estupendo aceite de masaje para dolores musculares y contracturas.

oleato_romero_nasei

 

 

En el caso de tratamiento para cabello, prefiero mezclarlo con aceite de coco, porque el aceite de oliva por sí solo, tiene una densidad muy alta y tarda más en penetrar en la estructura del pelo. En cambio el coco nutre el cabello muy rapidamente (con solo 30 min de espera sería ya suficiente) y unido a las propiedades del romero, que fortifican la raíz y el bulbo piloso, reestructura la cutícula, ayudando a que el cabello esté más suave y brillante.

 

Receta:

-Calentamos el aceite de coco hasta que se funda. Con un plato que contenga agua caliente en su fondo es más que suficiente.

-Le añadimos la misma cantidad de oleato de romero y mezclamos.

-Aplicamos directamente por todo el cabello, masajeandolo y peinándolo para estimular el cuero cabelludo. Yo lo suelo tener reposando durante una hora, con una coleta, y después lo lavo como de costumbre.

 

aceite_coco

 

mezcla_aceites-5

 

 

aceite_coco_romero

 

 

Comparte ahora
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario